La cerveza fuerte tiene algo de novela gótica: sombras, perfumes, y un pequeño misterio en cada sorbo. Rosetta es justo eso: una imperial stout de 11,3% que hicimos a cuatro manos con la gente de Attik, y le pusimos haba tonka para añadir ese toque de hechicería aromática que recuerda a vainilla, almendra y especias dulces.
La textura es densa como tinta, con una espuma que parece cobrar vida propia. El alcohol está muy bien integrado; no pega un martillazo, más bien calienta lentamente, como si hubiera aprendido modales. El cacao y el café aportan la base oscura, y la tonka aparece en la nariz y en el retrogusto, alargando la escena.
No es una cerveza para pasar desapercibida en la nevera. Pide copa, tiempo y curiosidad. También pide conversación: las colaboraciones funcionan cuando dos cerveceras deciden empujar juntas el estilo hacia un borde más interesante, y aquí se nota el juego compartido.
Si tu paladar disfruta explorando la noche de los sabores —entre el postre, el licor y el grano tostado— Rosetta es una buena guía. Las stout imperiales siempre coquetean con el exceso, pero cuando están equilibradas revelan capas que no se agotan en el primer trago. Ahí vive la gracia de esta botella y el placer de tomársela con calma.
Rango de precios: desde 39,00 € hasta 72,00 €
Información adicional
| Peso | 6 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 25 × 12 × 10 cm |
| Pack | 6 latas de 44cl, 12 latas de 44cl |








