Una Black IPA es un pequeño acto de prestidigitación cervecera: se ve oscura como una stout pero habla con el acento herbal y cítrico de los lúpulos. En esta colaboración con Totenhopfen (Luxemburgo) el truco funciona especialmente bien. Chinook aporta pino resinoso y pomelo amargo; Pekko añade mentol suave y flores secas; Pink remata con cítricos brillantes. El resultado es una cerveza de color ébano, espuma densa y un aroma que recuerda a un bosque tras la lluvia.
En boca entra seca y firme, con maltas tostadas que susurran chocolate y un toque de café. El amargor es limpio, largo y moderado, nada áspero. Se bebe con la ligereza de una IPA, aunque la apariencia diga lo contrario. Es una cerveza para quienes disfrutan de las paradojas bien ejecutadas.
Este estilo nació como un experimento marginal y hoy sigue siendo una rareza celebrada por quienes buscan matices nuevos. Ideal para explorar el lado nocturno del lúpulo.
Rango de precios: desde 29,00 € hasta 54,00 €
Información adicional
| Peso | 6 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 25 × 12 × 10 cm |
| Pack | 6 latas de 44cl, 12 latas de 44cl |








